La seguridad en el hogar es un tema que nos preocupa, y más en verano, que pasamos más tiempo fuera de casa. A las salidas habituales con amigos se le suma el periodo de vacaciones y las frecuentes escapadas veraniegas que efectuamos en cuanto tenemos ocasión. Frente a esta dinámica, no nos gustaría tener que llevarnos una sorpresa cuando volviéramos a casa. ¿Son efectivos los métodos que utilizamos para proteger nuestro hogar? Analizamos algunos de los más utilizados.
Respecto a este asunto, hay que aclarar que la seguridad en la vivienda es bastante limitada. Me cuenta James, que regenta una tienda de cerraduras y duplicados de llave, que la seguridad en los vehículos está más desarrollada que en los domicilios.
Las llaves de los coches actuales tienen un chip en el cabezal, complicado de copiar, que activa un sistema electrónico conectado al motor de arranque. Si ese chip no está convenientemente codificado, el coche no arranca. Del mismo modo, las puertas están conectadas a un mando a distancia de radiofrecuencia que en cada pulsación cambia aleatoriamente el código interno del mando.
Son soluciones electrónicas que aún no se han aplicado a la seguridad del hogar. A día de hoy, me cuenta el cerrajero, es más sencillo entrar en un domicilio que robar un coche.
Las medidas de seguridad en los domicilios van a rebufo de las técnicas que utilizan los cacos. Cuenta Daniel Mateo, el cerrajero de TikTok, al periódico El Correo Gallego, que las que hace 30 años eran las mejores cerraduras, ahora no lo son. Han quedado obsoletas. Una cerradura de gorja de doble pala o de pala frontal, que antes resultaba complicado de abrir para un ladrón, ahora no les supone ningún reto.
No podemos decir que haya cerraduras 100% infranqueables. A la hora de proteger nuestro hogar, lo que hay que hacer es ponérselo complicado a los ladrones. Que vean que la apertura les puede llevar más tiempo de lo esperado o que pueda alertar a los vecinos. Esta forma de actuar puede hacer que desistan en su intento.
Te comentamos a continuación algunos de los métodos más utilizados para proteger una vivienda y evaluamos si son efectivos.
Instalar una cerradura de alta seguridad.
Dice la compañía de seguros Generali que solo el 10% del robo a las viviendas en España se efectúa de una manera planificada. Según los datos que ellos manejan, el 90% de las intrusiones en viviendas se efectúan de forma improvisada y por “ladrones poco profesionales”. Señala, además, que el 80% de los asaltos se realizan en chalets y solo un 18% en pisos.
Ante este panorama, colocar una cerradura de alta seguridad que esté reforzada contra los principales métodos de apertura utilizados por los ladrones, como el “bumping”, el uso de ganzúas, el “impresioning”, el taladro o la extracción del bombín por la fuerza, nos puede proteger en gran medida.
Todas estas características vienen especificadas en el pliego de instrucciones y en el empaquetado de la cerradura. Han sido comprobadas en un taller antes de poner la cerradura a la venta. Por tanto, no debemos quedarnos solo con la etiqueta de “cerradura de alta seguridad”, sino que debemos comprobar que reúne estas características.
Ahora bien, ¿qué sucede si quien quiere entrar en nuestra casa es un ladrón verdaderamente profesional? Probablemente, pueda abrir la puerta sin llamar demasiado la atención. En tal caso, lo que debemos hacer es ponérselo complicado.
Colocar un cerrojo adicional.
Los vendedores de Spadico, una ferretería online especializada en cerrajería, mallas y artículos de acero inoxidable, nos recomiendan colocar de manera adicional un cerrojo con llave.
Seguro que los hemos visto en muchas casas. Es probable que hayas tenido alguno. Se trata de unas cerraduras de sobreponer que mueven una barra de acero larga que encaja dentro de un puente atornillado al marco interior de la puerta.
Suelen ser cerraduras consistentes que complican la apertura por medios como el uso de ganzúas o el bumping, ya que el ladrón debe dar más vueltas a la cerradura de las normales para poder descorrer el cerrojo.
Es una cerradura que podemos instalar nosotros mismos. Con las herramientas y maquinaria de bricolaje que tenemos en casa. Por lo que, si somos un poco mañosos, no necesitamos llamar a un cerrajero para colocarla.
No son las cerraduras más bonitas del mundo, pero son efectivas. Ahora bien, deben utilizarse como complemento de la cerradura principal, no como única cerradura. Entre otras cosas, porque esta cerradura no tiene pestillo. La puerta de la casa no se puede cerrar de un portazo, necesariamente debemos echar la llave.
Y sobre todo, porque el cerrojo tiene un efecto disuasorio para los ladrones. Cuando lo ven desde fuera, se dan cuenta de que abrir la puerta de la casa les va a llevar más tiempo del esperado. Lo que puede hacer que descarten la apertura.
Colocar una cerradura inteligente.
Se han puesto de moda las cerraduras inteligentes. Cerraduras que se abren sin necesidad de utilizar llave. Solo a través de una aplicación del móvil, una contraseña personalizada o usando señales biométricas.
El blog de Securitas Direct analiza hasta qué punto son efectivas. De entrada, la aseguradora parte de que no hay un sistema de cierre 100% infalible. ¿Te suena? Sin embargo, algunos modelos de este tipo de cerraduras incorporan tecnología que reduce el riesgo de robo o manipulación indebida con un nivel de fiabilidad superior al de muchas puertas blindadas, en especial, las más antiguas.
Securitas Direct nos habla de cerraduras inteligentes interconectadas a un sistema de alarma. De manera que cuando hay un intento de manipulación, envía una señal al centro de control de la empresa de seguridad con la que tenemos la alarma y a nuestro teléfono móvil.
James, el cerrajero del que te he hablado en la introducción del artículo, me cuenta que las cerraduras inteligentes, ante todo, son cómodas para el usuario. Permiten abrir la cerradura sin necesidad de llevar las llaves encima. Se acabó aquello de tener que llamar al cerrajero o esperar a que llegue un familiar a casa para poder entrar.
Por otro lado, las cerraduras inteligentes se controlan desde una aplicación móvil o desde un panel de administración al que solo tiene acceso el propietario. Desde los ajustes se conceden las contraseñas y los accesos, lo que evita el descontrol que supone no saber el número de llaves de tu casa que hay circulando por ahí.
Sin embargo, respecto al aumento de seguridad que aportan estas cerraduras, James se muestra un poco incrédulo. En su opinión, estas cerraduras no son más difíciles de abrir que cualquier otra cerradura. Quizás resultan interesantes algunos modelos de cerraduras inteligentes que no son perceptibles desde el exterior. Que el ladrón no puede saber a qué altura de la puerta está. Esto le puede hacer perder un tiempo valioso en su intento por entrar.
Colocar cámaras de videovigilancia.
Este es otro elemento de seguridad que se está haciendo popular. Los avances tecnológicos permiten conectar y visualizar las imágenes que captan las cámaras que hemos instalado en nuestro hogar, desde la pantalla de nuestro teléfono móvil en cualquier momento. Aunque nos encontremos a miles de kilómetros de distancia. Algunos de estos sistemas de videovigilancia emiten alarmas que nos llegan al teléfono cuando perciben una presencia extraña.
A pesar de ello, el portal de noticias Infobae alerta de que su eficacia es relativa. Estudios realizados en ciudades como Estocolmo (Suiza) y San Francisco (EE.UU.) arrojan el dato de que el uso de cámaras de videovigilancia reduce en un 20 y un 25% el número de robos.
Esto quiere decir que la videovigilancia de por sí no impide el delito. Es un medio que podemos utilizar para sentirnos más tranquilos. Para tener la prueba de que alguien ha entrado en nuestra casa, y si tenemos suerte, verle la cara.
Instalar una alarma.
Otra medida recurrente para ampliar la seguridad es la instalación de una alarma. Daniel Mateo, el cerrajero de TikTok, indica en una entrevista concedida al periódico La Vanguardia que él nunca instalaría una alarma sin haber cambiado antes las cerraduras de la casa. La mecánica siempre es prioritaria.
Su razonamiento parece lógico. La cerradura dificulta la entrada en la casa, mientras que la alarma nos avisa cuando ya han entrado. Aunque tengamos cerraduras conectadas a la alarma, que emiten una alerta cuando hay un intento de manipulación, los ladrones tienen en cuenta el factor del tiempo.
Un robo en un domicilio se efectúa en cuestión de minutos. El ladrón tiene previsto el tiempo que tiene disponible antes de que la policía se persone en el lugar. Aunque haya una alarma instalada, procurará estar fuera del domicilio con objetos de valor sustraídos en el menor tiempo posible.
Al instalar una alarma, la empresa de seguridad te entrega una placa que se instala en la fachada de la casa o junto a la puerta de entrada. En la placa se indica que en la casa hay instalado un sistema de seguridad. Las empresas del ramo lo hacen con una intención disuasoria, pero su efecto, y esta es mi opinión personal, puede transmitir un mensaje de llamada.
Al colocar una placa que informa de la presencia de una alarma en un domicilio, le estás indicando al ladrón que o bien en ese domicilio hay objetos de valor, y por eso hay alarma, o que ya han entrado a robar anteriormente, por lo que es factible volverlo a hacer. No quiero ser mal pensado, pero este es un detalle a valorar.
Reforzar ventanas y balcones.
En las casas de los pueblos, antiguamente, se solían colocar rejas de forja en las ventanas. Especialmente las que estaban en el piso bajo y daban a la calle. Es una medida de seguridad lógica. Las ventanas tienen una apertura más sencilla que la de cualquier puerta. Basta con romper el cristal para acceder al interior. Muchas de estas rejas, además, tienen un bonito efecto decorativo. Por lo que no deslucen para nada la imagen de la casa.
Respecto a los balcones, realizar algún tipo de cerramiento con cristales de difícil ruptura aumenta la seguridad de la vivienda. Muchos de estos cerramientos tienen puertas correderas, lo que no impide que se puedan utilizar, dejando el balcón abierto cuando nos interese que corra el aire o queramos disfrutar del fresco.
En pisos con terrazas amplias, a las que se pueda acceder bien descolgándose por el tejado del edificio o subiendo por la fachada, colocar puertas compactas con cerradura es una buena medida para proteger la vivienda.
Por lo general, entrar en la vivienda por estos lugares es más complicado que hacerlo forzando la puerta principal, pero no debemos olvidarnos que son puntos débiles en la seguridad del hogar y que, por tanto, requieren un refuerzo extra.
Tener un perro en casa.
Aparte de que nos hacen compañía y de que son como de la familia, los perros alertan de forma natural. Tienen un instinto territorial y de protección de la manada, en este caso la familia, que les hace responder de inmediato ante la proximidad de extraños.
El canal de noticias ABC TV señala que un informe realizado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos en el 2022 concluía que las viviendas con perros tenían un 30% menos de posibilidades de tener robos que las que no lo tenían.
La organización Crimestoppers del Reino Unido, efectuó una encuesta entre criminales en la que el 55% de los encuestados afirmaba que eludía entrar a robar en casas donde escuchaban o veían perros.
La eficacia de los perros como un elemento disuasorio va más allá del tamaño y la raza. Muchos pensamos que un pastor alemán o un Rottweiler son la mejor opción para proteger una vivienda, pero nos podemos llevar una sorpresa con cómo un perro tan pequeño como un Pincher es capaz de evitar la entrada forzada a una casa.
Los ladrones, cuando intentan entrar a robar en una vivienda, quieren hacerlo de forma rápida y sin llamar demasiado la atención. La presencia de perros les dificulta las dos cosas.