Es la primera vez que paso una gastroenteritis tan mala

gastroenteritis

Todos sabemos lo que es la gastroenteritis, no es nada nuevo: dos o tres días yendo al baño y sin poder retener nada en el estómago. Creo que todos, seamos padres o no, hemos pasado por eso alguna vez en nuestra vida, pero la última que pasé yo fue horrorosa. Hubo unas semanas una gastroenteritis generalizada aquí, en Galicia, que pillamos unos cuantos, y que fue más fuerte de lo normal, no sé por qué.

Fue tan mala que acabé con un gotero en el hospital, con eso te lo digo todo. Y, como no quiero que te pase lo mismo que me pasó a mí, quiero darte una serie de consejos para que no te ocurra, porque lo pasé realmente mal.

 

¿Cómo fue mi gastroenteritis?

Primero se puso malo mi esposo. Normalmente lo más peligroso de esto no es que te pongas con gastroenteritis, sino que, al estar vomitando y yendo al baño cada dos por tres, no eres capaz de retener nada dentro y no puedes aportarle al cuerpo los minerales y las cosas que necesita para funcionar con normalidad. Por no poder, no puedes ni retener el agua, y eso es una de las cosas más peligrosas de la gastroenteritis, porque te puedes deshidratar.

Mi esposo no llegó a este punto, él se llevó dos o tres días yendo al baño sin parar, no retenía nada, pero al tercer día empezó a aguantar el agua. Lo solucionó con un suero y, a los días, ya empezaba a poder retener el agua. Así que, aunque lo pasó mal, no fue una gastroenteritis tan fuerte como la mía, que tuve que ir hasta a urgencias.

En mi caso fue peor: me llevé casi cinco días sin retener agua siquiera. Todo lo que comía, bebía y me metía en la boca, provocaba el efecto inmediato de tener que ir al baño. Ni siquiera era capaz de retener el suero, que es lo que nos da los minerales que no somos capaces de retener nosotros cuando tenemos un cuadro agudo de gastroenteritis. Es decir, si no retienes el suero ni el agua, estás en un serio peligro de deshidratarte. Y uno no puede estar más de 3 o 4 días sin tener agua en el cuerpo… y yo llevaba ya cuatro.

Como no sabía si debía ir a urgencias o no, llamé al 061. Es un número de urgencias médicas, pero no como el 112: en este, si necesitas hacer una consulta, puedes hacerlo. Te ponen con un médico, le cuentas lo que te pasa, y él te aconseja. Eso fue lo que hice yo, llamé y conté lo que me pasaba, les dije que no iba al baño y que no conseguía retener ni suero ni agua desde hacia ya casi seis días. Les pregunté si debía ir al hospital, y ellos me aconsejaron de inmediato que sí, que tantos días sin meter minerales ni agua en el cuerpo podría provocarme una deshidratación severa y que debía de ir en el acto.

Y fui…

 

¿Qué me hicieron en el hospital?

Bueno, primero tuve que esperar. Y tuve que esperar cerca de DOS HORAS a que me atendieran. Todos sabéis que la sanidad en España en ese aspecto no es demasiado buena, y que hay veces que tienes que esperar demasiado tiempo en urgencias, porque hay demasiadas personas malitas y muy pocos médicos. No voy a entrar en polémica sobre los recortes, las malas decisiones de los políticos o por qué hacen lo que hacen, eso me daría para un artículo entero, y no pretendo centrarme en eso, precisamente.

Pero tuve que esperar dos horas, bebiendo sorbitos de agua en un intento de no deshidratarme, pero yendo al baño a los dos minutos a cada sorbo para echarlo todo. Me sentía débil, cansada, no tenía apenas fuerza, y me dolía mucho el estómago. Pero estaba tan harta de esperar que estuve a puntísimo de irme.

Gracias a Dios, dos minutos antes de irme, me llamaron. Pero me habría ido, os lo aseguro… Les conté mi situación, les dije que hacía cinco días que no era capaz ni de mantener el agua en el cuerpo, y que iba constantemente al baño. Me dieron un tarro para meter heces para hacerle una analítica y me pusieron un gotero. Luego me mandaron a una sala de espera a que se vaciase tooodo el contenido: tenía una medicina para que se me cortase la diarrea, y otra para el dolor.

Bueno, fue maravilloso, porque lo cierto es que fue instantáneo: dejé de ir al baño. Por fin, después de cinco días, se me cortó la diarrea y pude volver a beber agua, gracias a Dios. Por fin empezaba a recuperarme, y todo por haber ido al hospital.

Pero quiero darte consejos para que no tengas que llegar tan lejos.

 

NO, no tomes aquarius

Esto es lo que hacen todos los padres cuando tenemos gastroenteritis: darnos aquarius. Y sí, su intención es realmente buena… pero no nos están haciendo el bien.

Con gastroenteritis el problema principal no es solo que vayas mucho al baño, sino que estás perdiendo agua y sales minerales a la vez. El intestino está en un momento de la enfermedad en la que no absorbe bien lo que metes y expulsa todo muy rápido, así que lo que tomas tiene que quedarse dentro sin hacerte ningún daño, y eso es realmente lo complicado.

El aquarius no está pensado para la gastroenteritis porque tiene muchísimo azúcar y no tiene la cantidad ni el equilibrio de sales que tu cuerpo necesita cuando está deshidratándose por una gastroenteritis fuerte. Ese azúcar puede incluso hacer que el intestino arrastre más agua hacia dentro y, en algunos casos, puede alargar en el tiempo la diarrea o hacer que te recuperes muchísimo más despacio. No te va a empeorar la gastroenteritis, pero tampoco te va a ayudar a recuperarte: va a hacer que te recuperes más despacio.

Por eso, cuando la gastroenteritis es intensa, lo que se recomienda de verdad es el suero de rehidratación oral de farmacia, porque está diseñado para reponer sodio, potasio y glucosa en las proporciones que el intestino sí puede absorber bien incluso estando irritado. El aquarius puede servir en casos leves o cuando ya estás mejorando, pero en los momentos más fuertes no es la mejor opción, tenlo en cuenta.

 

Toma probióticos para recuperarte

Para que nos entendamos, los probióticos son bichitos buenos, bacterias buenas que nos van a ayudar a que nuestro estómago y nuestro intestino, que se ha reventado con la gastroenteritis, vuelva a la normalidad y se recupere. Esto pasa porque con lo que acabas de pasar tu estómago no ha aguantado, se ha hecho daño, así que hay que ayudar a que se recupere para que pueda empezar a trabajar con normalidad después de algo tan fuerte como una gastroenteritis fuerte,

Desde Probactis, empresa que vende una gama de probióticos y enzimas para niños y adultos que contribuye al equilibrio de las distintas microbiotas del cuerpo, promoviendo el bienestar general y el funcionamiento normal del sistema digestivo, respiratorio e inmunitario, nos explican que los probióticos se toman cuando el cuerpo ha pasado por un desajuste, como una gastroenteritis, precisamente, o cuando el intestino está más sensible de lo normal, por ejemplo después de diarreas o tratamientos con antibióticos. Los antibióticos también destruyen nuestra flora intestinal, así que es muy común tomarlos tras antibióticos.

También nos han explicado que lo más recomendable es empezar a tomarlos cuando ya se toleran líquidos o comida, no en el pico más fuerte de los síntomas. ¿Por qué? Porque así no se expulsan, el cuerpo puede ir asimilando el probiótico e ir recuperándose poco a poco, porque los probióticos van a ayudarnos a que la microbiota vuelva a su equilibrio natural.

En cuanto a cómo tomarlos, ellos también nos informan de que lo habitual es hacerlo en cápsulas o sobres, pero SIEMPRE siguiendo las indicaciones del producto, y durante varios días seguidos para que el efecto sea más completo. No es algo puntual de “una toma y ya”, porque entonces no va a servir de nada, sino que hay que tomarlo como un apoyo continuado mientras el sistema digestivo se va estabilizando.

 

No esperes tanto como yo: tras tres días sin retener agua, ve a urgencias

Estamos tan acostumbrados a que “no pasa nada”, a que “no es grave”, a que “nah, no quiero esperar tantísimo en urgencias”, que dejamos las verdaderas urgencias para otro día. El problema es que “otro día” puede que ya no sea fácil de sanar, o que nos haya pillado tan avanzado que no solo tengan que ingresarnos, sino que nos hayan causado verdaderos problemas en el organismo.

Ahora sí voy a hablar de lo que no quise hablar antes: el Estado está intentando privatizar el sector sanidad que es totalmente público, y eso lo ves tú todos los días. Recortan en médicos, cuando es totalmente necesario no quitar, sino METER más. Recortan en presupuestos para investigación de medicamentos, cuando es más necesario que nunca que descubran ciertos medicamentos súper necesarios para ciertas enfermedades peligrosas. Nos hacen esperar horas y horas en las salas de urgencias porque no hay personal, y al poco personal que hay los explotan a trabajar incluso en turnos de cuarenta y ocho horas sin descanso, de forma que los pobres ya no saben ni tan siquiera dónde están cuando salen de su turno.

Te lo demuestro MUY fácilmente: soy conductora de ambulancias y escucho a los pacientes TODOS los días. El otro día fui a un pueblo a unos 20 minutos en mitad del monte, con un hombre mayor en silla de ruedas que no puede ni moverse en condiciones. El pobre fue, esperó tres horas… y me llamó para recogerle y llevarlo a casa SIN que lo atendiesen, porque había una huelga de médicos por culpa de esto y no lo querían atender. Estoy TOTALMENTE A FAVOR de la huelga, no podemos permitir que privaticen la sanidad… pero tampoco podemos dejar de atender a nuestros mayores y enfermos para que nos hagan caso.

Ahora bien, aquí es cuando hay que hacerse ciertas preguntas: ¿cuántos de todos los que van a urgencias van por urgencias reales? Porque conozco de casos que llevan a un adolescente a urgencias porque lleva 3 días con un resfriado, y eso se puede tratar perfectamente bien en la consulta de su médico. Con todo esto quiero decir que no es necesario acudir a urgencias por algo que puede tratarse en una consulta sencilla con tu médico. Pero tampoco hay que hacer lo contrario: no ir porque no quieres petar urgencias y no consideras que lo tuyo sea grave.

Vamos a ver, ni una cosa ni otra: no vayas por gilipolleces, porque colapsas urgencias… pero no te quedes en tu casa por un cuadro agudo de gastroenteritis en el que llevas 5 días sin poder ni tan siquiera retener el agua dentro. Hay que tener un poco de coherencia y, aunque apoyes esta huelga, cosa que yo también hago… valorar: ¿esto que me pasa es una urgencia real, o solo una tontería que puede esperar un par de días?

Y, entonces, toma una decisión justa para ti mismo.

 

Últimos consejos si has pasado hace poco por gastroenteritis

Sé que has pasado muchísima hambre, y que tienes unas ganas enormes de meterte una hamburguesa entre pecho y espalda… pero te aconsejo que me hagas caso en estas últimas cosas para recuperarte en condiciones y no empezar con los vómitos y la diarrea de nuevo:

-Empieza a meter comida suave y paulatinamente en el cuerpo, no te pases (arroz, sopita, pan tostadito…). Lo mejor es meter cosas poco a poco, que no sean pesadas y que no sean muy laboriosas de digerir, para que tu estómago, que ha sufrido mucho, no trabaje demasiado.

-No tomes grasas, fritos, alcohol y lácteos al principio, porque esas cosas son dañinas y difíciles de digerir, aunque estén buenísimos. Espera un tiempo, aunque sea una semana y media, antes de metértelas de nuevo.

 

-Sigue hidratándote, aunque ya estés mejor. Lleva contigo una botellita de agua y dale pequeños sorbos cada X tiempo para que sigas recuperando el agua que has perdido.

-Como ya te hemos aconsejado, toma unos días probióticos. Ve a la farmacia e infórmate, o habla con profesionales que te aconsejen cómo y cuánto tiempo tomarlos.

Si, además de todo lo que te he explicado, sigues estos últimos pasos, te recuperarás del todo y volverás a poder comer con normalidad en poco tiempo.

Ojalá no te hagan falta estos consejos, pero si te hacen falta… ya los tienes.

Compartir

Más entradas

Conoce más sobre el Coworking

En este artículo vamos a conocer más sobre el Coworking. Es un hecho que la sociedad está cambiando como nos dicen los expertos de mitreworkspace.com, que llevan especializados en este

Muebles a medida, conoce más…

Los muebles a medida tienen la virtud de que se adaptan al espacio y lo que hacen es aprovecharlo lo máximo que pueden. Esta clase de muebles son una opción

¿Cómo elegir una buena clínica dental?

Cuándo debemos elegir clínica dental hay que ser conscientes que para que la elección sea la mejor hay que dedicarle el tiempo preciso para realizar una buena elección por parte