Nos acercamos al verano en España y lo habitual en la mayoría de nuestra geografía es que sean esos días en los que el calor se pega a la piel casi desde el comienzo del día. Justo es ahí aparecen materiales como el lino, que son el mejor amigo de nuestro armario.
Las camisas ligeras, esos pantalones anchos cómodos que no aprietan, un vestido que cae solo y que nos hace sentir elegantes sin necesidad de esfuerzos.
No hablamos de moda pasajera ni de postureo de influencers. El lino es un clásico que resiste el paso del tiempo porque de verdad funciona. Por este motivo, creemos que es importante hablar de un tejido natural que debe tener mayor protagonismo en la ropa de verano en España. Al final, vestirlo es optar por una comodidad inteligente sobre sintéticos que pican y pasan de moda en una sola temporada.
Orígenes del lino
La sensación de libertad es de las cosas que se aprecian más del lino. El origen es de una planta humilde llamada Linum usitatissimum, la cual se lleva cultivando durante miles de años en los campos de Europa. Cuenta con una mayor fortaleza que el algodón, absorbe humedad sin empaparse y deja que la piel respire. En los días de 35 grados, cuando la gente suda con camisetas técnicas, vas a ir fresco porque el lino lo que hace es evaporar el sudor rápidamente.
El lino en la vida diaria
Solo debes pensar en ponerte una camisa de lino de mañana y olvidarte del resto del día. Tendrá que caer, como nos dicen los expertos de Puro Lino, suave sobre el cuerpo, nada de marcar, ni ceñir ni holgado, si se elige bien. En las mujeres, un vestido recto o unos pantalones anchos; lo que ocurre es que estilizan sin necesidad de apretar, siendo ideales para curvas o siluetas delgadas. Para los hombres, el llevar una camisa arremangada con chinos es algo que queda perfecto sin ser formal.
Se puede combinar con zapatillas blancas o sandalias para un look urbano que pasa de oficina a tapeo sin necesidad de cambiarse. Una de las claves está en el corte. El lino puro se puede decir que es noble, pero al mismo tiempo es un tejido rebelde, por lo que muchas marcas actuales lo mezclan con un toque de algodón para que pueda aguantar mejor la forma.
En ciudades de interior, como ocurre en la capital, Madrid, donde el calor suele ser seco y deshidrata, es bueno optar por lino blanco o beige claro, que refleja el sol. En la costa hay tonos más oscuros como el terracota u oliva, que no transparentan con humedad.
Un dato positivo es que envejece bastante bien. Por este motivo, lo mejor es lavarlo poco, secar al aire y se pondrán más suaves conforme tengan más usos.
Por qué el lino vence al resto de tejidos veraniegos
Si lo comparamos con el algodón, debes saber que el lino seca tres veces más rápido y tiene más resistencia al uso. Existen sintéticos como el poliéster que lo que hacen es aislar el calor en lugar de refrescar. El lino te envuelve en aire y a nivel ecológico es imbatible. Es un cultivo que utiliza la mitad de agua que otras fibras.
¿Cómo puedes incorporarlo a tu estilo sin problemas?
Puedes empezar a irlo añadiendo sin complicaciones. Aquí lo mejor es optar por una camisa oversize, que es lo más versátil, con jeans para el día a día, shorts para la playa y falda larga para la noche.
Los colores neutros primero
El blanco roto tiene como ventaja que perdona las clásicas manchas de helado. El azul lino pega con todo. Si quieres arriesgar, el verde selva o arena es interesante. Luego hay estampados sutiles como rayas finas o geometrías pequeñas que suman sin necesidad de abrumar.
Si es entretiempo, una capa con chaleco de algodón o una chaqueta vaquera ligera son interesantes. En otoño, la camisa de lino bajo un jersey fino es una buena opción. Hablamos de un tejido para todo el año si saber combinarlo.
Dónde comprar lino que merezca la pena
Tienes tiendas especializadas como Puro Lino, tanto online como presenciales. Las prendas vintage también son muy demandadas. Esto se puede ver en plataformas como Vinted o Wallapop. O mejor es buscar lino 100% en las etiquetas.
Se recomienda tocar la tela en la tienda; no olvides que debe ser fresca, nada de rígida.
Cuidarla para que dure
Debes utilizar agua fría, jabón suave y nada de secadora. A la hora de secarlo, debes ser colgado o plano. Se puede usar el vapor si queda alguna arruga rebelde. Es necesario lavar cada cinco o siete usos. Se tiene que guardar doblado, suelto en cajón, no prensado. Con cuidado, duran unos 10 años.
El lino está de moda
Son muchos los diseñadores de nuestro país a los cuales les encanta. Algunos los mezclan con materiales; él con el cuero. Lo cierto es que hay de todo, desde moda más del día a día a lujo relajado. En la calle podemos ver todo tipo de ropas hechas con lino; estamos ante un tejido de lo más democrático.
¿Por qué invertir en lino ahora mismo?
En este año, lo cierto es que se está optando por el lino porque es un tejido que comprarlo es una decisión inteligente. Se compra menos, puesto que dura décadas, hay menor impacto ambiental y más confort. Vivir el verano con el lino es una alternativa ideal. Estamos de acuerdo en que no es el tejido perfecto, puesto que se arruga y demanda ciertos cuidados, pero a cambio recompensa con una frescura eterna. Si todavía no lo has disfrutado, lo mejor es comprar una camisa ya y vas a sentir la diferencia, puesto que la comodidad que proporciona merece mucho la pena sentirla.
Después de todo esto que hemos hablado sobre el lino y la situación actual que vive este tejido, parece claro que merece la pena apostar por él y que todo el mundo se puede ver beneficiado de prendas confeccionadas con él. ¿A qué esperas para probarlo?