No se puede negar la evidencia: una bonita sonrisa es sinónimo de belleza y para obtenerla, el dentista es la solución. Son muchas las personas que, por diferentes razones, no tienen una bonita sonrisa. El color de los dientes no es el adecuado, les falta alguna pieza o los tienen apiñados… Como fuere, sus dientes no son perfectos y afectan tanto a la funcionalidad como a la estética. Aunque para muchos, lo reconozcan o no, lo principal es la estética, es inevitable que mejorando un aspecto se mejore el otro. Es decir, funcionalidad y estética dental van de la mano en la mayoría de las ocasiones.
No obstante, hace ya algunos años que el campo de la odontología cuenta con su rama de odontología estética, con la que se mejora el aspecto de la sonrisa. La boca es una de las partes del rostro que más llama la atención e impacta a las personas, lo que es del todo normal y lógico, pero la sonrisa es, además de una característica única de los seres humanos, la carta de presentación de los mismos. El estado de la sonrisa puede decir mucho de la persona.
Cuando nos sentimos cómodos con nuestra boca y nuestra sonrisa, se transmite más confianza. En el caso contrario, cuando no se siente uno cómodo con sus dientes, es muy común sentir inseguridad, sobre todo cuando se tienen conversaciones cara a cara y el trato es directo. Las razones más habituales por las que una persona se puede acomplejar por su sonrisa suelen ser la tonalidad amarillenta de los dientes, la mala alineación, las diastemas o alguna fractura.
La buena noticia es que, para cada uno de esos problemas, el dentista tiene una solución. Existe un tratamiento específico de odontología estética para cada uno de ellos, lo que permite recuperar la confianza perdida y mejorar el aspecto de la boca y el rostro.
De qué va eso de la odontología estética
Tanto la odontología estética como la cosmética van de la mano; son dos partes de una misma rama, con la que se pretende buscar y aportar soluciones a los problemas de salud bucodental con base en el cuidado de la armonía bucal. La Dra. Eva Marcos, en su clínica dental, cuenta con más de veinte años de experiencia y cuenta con un equipo multidisciplinar en el que la odontología estética tiene su lugar, proporcionando los mejores resultados estéticos y funcionales a sus pacientes.
Esta rama de la odontología se ocupa de embellecer la sonrisa de la persona teniendo en cuenta la estética facial total. Es decir, dientes, labios y encías, pero encontrando el equilibrio con el resto de elementos que componen el rostro, para poder lograr una mejor apariencia. De esta manera, los pacientes ganan en confianza, seguridad y buena presencia, al mismo tiempo que tienen una boca más saludable.
Los inicios de la odontología estética hacían pensar que se trataba de una rama frívola que ha terminado demostrando que muchas de las deformaciones y defectos físicos de la cavidad oral eran enfermedades que afectaban a la funcionalidad de la boca. Corregirlas no solo influye en el aspecto, sino también en la funcionalidad. La sociedad se preocupa cada vez más por su imagen personal al mismo tiempo que toma mayor conciencia de la importancia que tiene mantener una buena salud dental. Razón por la que los pacientes recurren a los diferentes tratamientos que se relacionan con la estética, la funcionalidad y el mantenimiento de la boca. Todos ellos están relacionados entre sí. No se puede hacer un implante sin mejorar la estética bucal, al mismo tiempo que la funcionalidad. Del mismo modo que una limpieza y blanqueamiento bucal implican un mantenimiento de la cavidad oral y un cuidado para mantener su buena salud.
Para obtener los mejores resultados en los pacientes, los odontólogos estéticos tienen que cumplir con una serie de procedimientos básicos previos a la realización de cualquiera de sus tratamientos.
Lo primero que tienen que hacer es identificar las necesidades reales del paciente. Esto se consigue llevando a cabo una revisión diagnóstica y realizando una serie de preguntas que se relacionan con la estética bucal. A continuación, se obtiene un registro de todos los aspectos de la región bucal a tratar, para lo que se hacen radiografías y fotografías. Con estas imágenes se hace un análisis que permite presentar al paciente un diagnóstico y las opciones de tratamiento o métodos disponibles para mejorar su estética bucal. En muchos centros de estética dental se muestra a los pacientes el o los posibles resultados mediante modelos digitales, aumentando la confianza en los tratamientos y haciéndoles conscientes de su estado de salud bucal.
Estética dental: tratamientos más habituales
Con objeto de solucionar las diferentes enfermedades y alteraciones de la estructura, el color o la forma de los dientes y la boca, los odontólogos estéticos llevan a cabo una serie de tratamientos, siendo la mayoría de ellos indoloros y bastante sencillos.
Uno de ellos, quizá el más simple de todos, es el blanqueamiento dental, que tiene como función eliminar o suavizar la tonalidad de las manchas dentales, de manera que los dientes se vean más blancos y más brillantes. En la actualidad, es uno de los tratamientos con mayor demanda. Las técnicas de blanqueamiento que aplican los dentistas pueden cambiar el color de las piezas hasta siete tonalidades.
Dentro de la odontología estética y cosmética, las carillas dentales son otra de las opciones de tratamiento más habituales. Se trata de láminas muy finas de porcelana o composite que se hacen a medida para cada paciente y se fijan en los dientes frontales. Se pueden utilizar para disimular imperfecciones a consecuencia de la caries, una fractura en el esmalte, mejorar el color y corregir la forma. Incluso se pueden utilizar para eliminar pequeños diastemas entre los dientes.
Las restauraciones dentales también forman parte de los tratamientos de odontología estética. Estos tratamientos permiten recuperar la funcionalidad y el aspecto natural de un diente dañado. En función del daño sufrido por la pieza dental, es posible realizar diferentes tipos de restauración. La más habitual es la obturación o empaste, que se puede hacer con diferentes materiales como la resina o el composite.
Cerrar las diastemas y corregir las asimetrías dentarias es uno de los tratamientos más habituales. Las diastemas son los pequeños espacios que se desarrollan entre los dientes y que pueden surgir por múltiples causas. Uno de ellos es la diferencia de tamaño entre algunas piezas dentales y la de la mandíbula superior o inferior; es decir, la mandíbula es muy grande o algunos dientes muy pequeños. Existen casos en los que el frenillo se interpone entre los incisivos superiores, haciendo que el espacio se note más. Los especialistas en estética bucal recurren a los tratamientos de ortodoncia, la colocación de carillas o el uso de coronas, puentes o rellenos.
Dentro de los tratamientos de estética dental, se encuentran también la sustitución de amalgamas y la reconstrucción de fracturas. Las amalgamas fueron el material obturador más popular en su momento, pero con el paso del tiempo se han desarrollado otros materiales más estéticos, biocompatibles y con beneficios para la salud bucal. Cuando una pieza dental se fractura o se forma una fisura, la odontología utiliza el composite para solucionar el problema. En casos más graves se utilizan las carillas o implantes y coronas.
Con una gingivectomía o recontorneado estético gingival, se recorta o reduce el tamaño de las encías para que se vean más armónicas. Se trata de una operación poco invasiva que se realiza con anestesia local y no presenta complicaciones a lo largo de la recuperación.
Para moldear la forma de los dientes se recurre al contorneado dental, un procedimiento sencillo que permite moldear la forma de los dientes eliminando un poco de esmalte dental. Muy recomendada en pacientes con dientes ligeramente torcidos, desgastados, con formas irregulares o bordes afilados.
Todos estos tratamientos se traducen en beneficios para el paciente, que va a conseguir una sonrisa renovada, recuperar la confianza y la autoestima, mostrar un aspecto rejuvenecido y aumentar la durabilidad de sus dientes.
Este tipo de tratamientos estéticos se empezaron a popularizar porque los famosos recurrían a ellos para mostrar una mejor sonrisa. Sin embargo, a medida que avanza la tecnología, aparecen nuevos métodos que han hecho que se conviertan en tratamientos más accesibles para toda la sociedad. De ahí que, en la actualidad, toda aquella persona que no se sienta a gusto con el aspecto de su dentadura tenga la posibilidad de acudir al odontólogo estético y modificar aquellos aspectos que no le gusten.
Los odontólogos son los profesionales capacitados para realizar un chequeo físico y de los antecedentes del paciente para poder determinar si alguno de los tratamientos estéticos disponibles es la mejor opción y cuál de ellos aplicar.
En cualquier caso, lo que siempre nos queda claro cuando hablamos de odontología es que no se puede hablar de estética sin hablar de funcionalidad y viceversa. Salvo en el blanqueamiento dental, que se queda en un cambio de color, todos los tratamientos que realizan los odontólogos tienen una doble función: mejorar el aspecto y la salud bucodental.