Vegetación Imprimir

Debido a las características tan peculiares de las foces, las comunidades vegetales que se asientan en ellas tienen también cierta peculiaridad, pero especialmente son diversas. 

El microclima propio de las foces es determinante en su composición vegetal. El efecto suavizador y los cambios climáticos que produce el río, el calentamiento de las paredes verticales expuestas al sol, los vientos que se encajonan y hacen de efecto secador… todos estos factores dificultan la formación de suelo en los resaltes rocosos y dan lugar a una estratificación peculiar de la vegetación.

El único organismo capaz de establecerse sobre roca desnuda es el liquen, un organismo compuesto por dos: un hongo y un alga en simbiosis; un organismo vivo que cuando muere genera materia orgánica creando un pequeño espacio de suelo. En zonas húmedas de la roca donde aparece este incipiente suelo se establecen los musgos y los helechos, que continúan generando materia orgánica y más superficie de suelo en el roquedo, que servirá como soporte a arbustos y árboles capaces de soportar una sequía acusada. 

De forma general, podemos distinguir en una foz los siguientes ambientes (especies nombradas correspondientes a la composición de la Foz de Lumbier, tomadas como ejemplo):

  • Paredes rocosas: colonizadas por plantas adaptadas a condiciones de vida duras, con poca agua, temperaturas extremas y muy variables, suelos escasos… es en estos ambientes donde encontramos líquenes, pequeñas plantas carnosas, hiedras, y pequeños arbustos (sabina, carrasca, enebro).
  • Pedrizas: el sol calienta con intensidad las paredes orientadas al sur, provocando contrastes de temperatura importantes. Esto hace que la caída de piedras sea continua, originando laderas de pedriza y suelos muy inestables. Algo más alejadas de la pared, donde el suelo comienza a ser más estable, comienzan a asentarse ejemplares con mayor porte y se forman pequeños bosquetes de carrascas y enebros.
  • Bosque mixto de pie de cantil: bajo las paredes rocosas poco expuestas al sol encontramos ambientes más húmedos, que favorecen una mayor variedad de vegetación. Tejos, arces, tilos, fresnos, avellanos, espinos, serbales, bojes, acebos, saucos, olmos… 
  • Bosque de ribera: el río aporta mucha humedad y gran cantidad de nutrientes. La vegetación acompaña al cauce a lo largo del recorrido formando una banda llamada “galería”: los árboles se organizan en bandas según un eje perpendicular al cauce (el eje de la humedad). Las embestidas del río son duras, es necesario tener raíces profundas, cuerpo flexible y gran capacidad de crecimiento y regeneración, son características de las especies de estos ambientes: mimbreras, alisos, saucos, fresnos, avellanos…

En las foces prepirenaicas se pueden encontrar también algunos endemismos de interés, como la Saxifraga longifolia.