Geología y Geomorfología Imprimir

Hace unos 60 millones de años el área prepirenaica era parte de un mar de poca profundidad donde los corales eran muy abundantes. Estos formaron lo que hoy conocemos como roca caliza. En algunas rocas podemos encontrar marcas fósiles, principalmente de pequeños amonites, que desvelan su origen marino.

Durante el Terciario, en lo que se conoce como movimiento alpino, surgieron los grandes ejes montañosos que hoy conocemos (Alpes, Pirineos…), y con ellas otros macizos más cercanos y modestos como la sierra Leire. Con el plegamiento de los Pirineos los ríos comenzaron a fluir hacia el sur. En su recorrido encontraron dos tipos de roca: blandas - las margas, que aquí se conocen como “tufa” - y duras - las calizas y dolomías -. Así, estos ríos empezaron un lento proceso de erosión y transporte de las rocas blandas, y de erosión y disolución de la roca caliza a modo de estrechos desfiladeros.

Las foces están vivas y siguen su curso, de hecho de vez en cuando hay desprendimientos de rocas, por lo general de pequeña envergadura y más frecuentes durante el invierno como consecuencia de la termoclastia (agua que penetra en pequeñas grietas y que al helarse hace que la roca se rompa).

 

Más información sobre geología de las foces.

El Centro de Interpretación dispone de una auto-guía y un audiovisual específicos sobre el proceso geológico de las foces.